Secretary-General Ban Ki-moon

Mis prioridades como Secretario General de las Naciones Unidas

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Unas Naciones Unidas más fuertes para un mundo mejor

El espíritu y la visión que animaron a los dirigentes mundiales en 1945, cuando se fundó la Organización, me inspiran diariamente.… Las aspiraciones y los valores de esos primeros años de la historia de las Naciones Unidas siguen siendo tan pertinentes hoy, en este mundo mucho más complejo e interdependiente, como lo eran hace más de 60 años.…

En el transcurso de los últimos 60 años, las Naciones Unidas han demostrado que pueden:

  • Ser un foro en el que se presentan los temas de interés mundial;
  • Crear consenso respecto de temas controvertidos;
  • Establecer normas que orienten a las naciones;
  • Cumplir la función de mediador imparcial;
  • Mantener separadas a las partes en conflicto;
  • Contribuir a que se haga justicia con quienes han sido objeto de discriminación;
  • Prestar asistencia humanitaria y asegurar el acceso a alimentos, medicamentos, educación y atención médica;
  • Mejorar las condiciones de vida y aliviar la pobreza de las poblaciones;
  • Promover un vigoroso programa de desarrollo.

Prioridades del Secretario General
Prioridades de acción

Cambio climático

Haga clic aquí para ver un reportaje fotográfico del Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon, en su visita al borde del hielo ártico para ver por si mismo el impacto del cambio climático en la capa de hielo polarEl Secretario General viaja hasta el borde del hielo del Ártico para ver por si mismo el impacto del cambio climático.

Esta cuestión es la más importante de nuestra era. La adopción de medidas es un imperativo moral, político y práctico —el mundo pagará un precio inaceptable si nos quedamos de brazos cruzados.

El cambio climático demuestra la necesidad de un liderazgo mundial en vez de una reflexión a corto plazo o de que las naciones intenten proteger sus propios intereses. Todas las partes deben adoptar medidas. Por ello, las Naciones Unidas son el foro natural para forjar un consenso internacional.

Cuando los países se reúnan en Copenhague en diciembre de 2009, deberemos llegar a un acuerdo que siente las bases para elaborar un tratado vinculante lo antes posible en 2010.


Desarme

Esta es una causa que ha quedado oculta durante demasiado tiempo. Pero ahora contamos con un impulso vital a nuestro favor. Seamos quienes decidamos prohibir las bombas.

La sesión histórica del Consejo de Seguridad que presidió el Presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, en septiembre de 2009 demuestra la voluntad de cambiar la situación. Tanto los Estados Unidos como la Federación de Rusia han prometido reducir sus arsenales nucleares.

Debemos obtener las ratificaciones necesarias para que el Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares entre en vigor. El próximo mes de mayo, cuando examinemos el Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares, tendremos la oportunidad de hacer verdaderos progresos.

Sigo comprometido con la desnuclearización de la Península de Corea y comparto el deseo de la comunidad internacional de resolver la situación relativa al Irán. También reafirmo la necesidad de establecer una zona libre de armas nucleares en el Oriente Medio.


Lucha contra la crisis financiera y la pobreza

Unos niños comiendo

Los líderes nacionales gestionan la economía mundial. Mi misión es ayudar a gestionar los efectos y las consecuencias de la crisis económica mundial, especialmente en los países más vulnerables.

Es lamentable que las personas menos responsables de los disturbios económicos mundiales sean las más perjudicadas por sus efectos. Esas personas no se benefician de los llamados “brotes” de recuperación. Continúan faltando los puestos de trabajo y los ingresos, aunque algunos mercados se están recuperando.

Seis años antes de que se cumpla el plazo para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio está aumentando el riesgo de que muchos países no los puedan lograr. Desde que empezó la crisis financiera, 100 millones de personas han caído por debajo del umbral de la pobreza.

Es por ello que las Naciones Unidas ya han adoptado medidas pertinentes. Hemos presentado un Pacto Mundial para el Empleo con el fin de fomentar un crecimiento equilibrado y sostenible. Estamos desarrollando un sistema de alerta mundial sobre la vulnerabilidad a los efectos de la crisis para contar con análisis y datos en tiempo real sobre las personas que sufren sus consecuencias, y los lugares donde viven, para poder ayudarlas. Y en una cumbre especial que se celebrará el año próximo reexaminaremos los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Sin embargo, las Naciones Unidas no pueden solucionar la crisis por sí solas. Se necesita un liderazgo colectivo. En la cumbre del Grupo de los Veinte celebrada en Londres se prometió 1 billón de dólares de los EE.UU. para ayudar a los pobres. Estas promesas de ayuda y para el alivio de la deuda deben cumplirse. Deben eliminarse las barreras comerciales para que todos los países tengan un acceso verdaderamente equitativo a los mercados.


Salud mundial

Un niño recibiendo una vacuna por vía oral

La pandemia de gripe por el virus A (H1N1) ha probado nuestra preparación. Me siento orgulloso de la manera en que las entidades del sistema de las Naciones Unidas han colaborado para hacer frente a la crisis.

Mi papel es defender los intereses de los más pobres y, después de celebrar conversaciones con importantes compañías farmacéuticas, ahora tenemos cientos de millones de dosis de vacunas para personas que no hubieran podido costearlas.

El virus A (H1N1) no es el único frente de salud en el que las Naciones Unidas hacen progresos. Proseguimos nuestros esfuerzos por distribuir millones de mosquiteros impregnados con insecticida a fin de proteger a las personas de la malaria, nos mantenemos alerta en nuestros esfuerzos por asegurar el mayor acceso posible a medicamentos asequibles para las personas infectadas por el VIH y proseguimos nuestra labor para eliminar la poliomielitis del mundo.


Paz y seguridad

Varios Cascos azules de la ONU patrullando

Debemos fortalecer la capacidad de las Naciones Unidas para que puedan cumplir su función con la mayor eficacia en la prevención de conflictos y el establecimiento, mantenimiento y consolidación de la paz —lo cual forma parte de un proceso continuo— y debemos seguir un enfoque integrado, coordinado y amplio. Al aumentar nuestra capacidad para la diplomacia preventiva y al apoyar los procesos en pro de una paz sostenible encontraremos soluciones a largo plazo y responderemos con mayor eficacia a los conflictos.

Sudán

El Sudán requiere atención especial. El Acuerdo General de Paz firmado en 2005, que ponía fin a la guerra civil entre el norte y el sur, debe aplicarse más rápidamente y no debemos dejarnos disuadir por la violencia entre las etnias o por otras posibles amenazas al pacto.

En 2010, el Sudán se preparará para las importantes elecciones nacionales, a las que seguirá un referéndum sobre la independencia del sur. Las Naciones Unidas están dispuestas a ayudar al pueblo del Sudán a celebrar estas votaciones satisfactoriamente.

En Darfur, la fuerza de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y la Unión Africana ya ha obtenido resultados: ha reducido la violencia y ha ayudado a estabilizar la región. A finales de año deberían haber llegado a su destino casi todos los cascos azules previstos.

Sin embargo, la tragedia no ha llegado a su fin. También debemos hacer frente a las causas del conflicto. Todas las partes —el Gobierno del Sudán, los movimientos rebeldes, la sociedad civil y los países de la región— deben participar en negociaciones amplias en pro de la paz y esforzarse seriamente por llegar a un acuerdo.

Oriente Medio

La situación en la región es tan compleja, frágil y peligrosa como siempre, pero podrían aprovecharse algunas oportunidades para la reconciliación. La profunda desconfianza entre los palestinos y los israelíes ha impedido un verdadero proceso de paz. Cabe esperar que el papel constructivo que las Naciones Unidas desempeñan en el marco de la labor del Cuarteto y en apoyo de la Iniciativa de Paz Árabe guíe el camino hacia una paz justa, duradera y general. Debemos insistir en una solución biestatal con la que las dos partes puedan vivir en paz.

Iraq

El problema del Iraq continúa atañendo a todos los países. Somos conscientes del camino que desembocó en esta situación, pero las Naciones Unidas pueden contribuir decisivamente a organizar un proceso político inclusivo para promover la reconciliación nacional, fomentar un entorno regional más estable y prestar asistencia humanitaria a los civiles inocentes, incluidos los casi cuatro millones de iraquíes refugiados y desplazados dentro del país.

Haití

Haití tiene hoy una oportunidad histórica para progresar. Transcurridos cinco años desde que se inició el proceso de estabilización, hay buenas razones para creer que el país está abandonando un pasado caracterizado por los conflictos y se está adentrando en un futuro más próspero que se caracterizará por el desarrollo pacífico. Sin embargo, los progresos que se han hecho siguen siendo extremadamente frágiles y podrían producirse reveses. A fin de consolidar la estabilidad del país es fundamental que los dirigentes y el pueblo de Haití, las Naciones Unidas y la comunidad internacional en general sigan comprometidos con esta causa.


La mujer

Un grupo de mujeres

La igualdad entre los sexos es primordial en la labor que llevamos a cabo las Naciones Unidas. Pero todavía hay demasiadas personas que piensan que esta cuestión atañe solo a las mujeres. Debemos asegurarnos de que la comunidad internacional está unida en la lucha por los derechos de la mujer, porque el mundo solo logrará su pleno potencial cuando se haya empoderado a las mujeres.

Un elemento crítico en esa lucha es poner fin a la epidemia de violencia contra la mujer en todo el mundo —en el hogar, en el trabajo y en otros lugares. Este tipo de violencia va contra todo con lo que se identifica a las Naciones Unidas, y debemos poner fin a la cultura de silencio que únicamente sirve para proteger a quienes perpetran tales actos.

Este año, la Asamblea General hizo suya mi recomendación de establecer un nuevo organismo encargado de todas las cuestiones de género. Aguardo su establecimiento y espero nombrar a una influyente mujer que lo dirija.


Responsabilidad de proteger

calaveras

En septiembre de 2009, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por consenso su primera resolución sobre la responsabilidad de proteger —un gran adelanto en unos momentos en los que la comunidad internacional intenta intensificar sus esfuerzos por proteger a los pueblos del mundo del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad. La expresión «nunca más» debe tener un verdadero significado. Procuraré llevar el concepto de la responsabilidad de proteger de las palabras a los hechos.


Reforma de las Naciones Unidas y rendición de cuentas

El edificio de la ONU en Nueva York

La eficacia y la racionalización deben caracterizar la forma en que la Organización reacciona ante nuevos desafíos. Debemos simplificar y racionalizar nuestras normas, políticas y procesos, y ajustar nuestras prácticas a las mejores prácticas del sector público y del sector privado.

Hemos creado el nuevo Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno con objeto de atender mejor las necesidades de las misiones de mantenimiento de la paz y, a pesar del gran escepticismo sobre su eficacia, ha resultado ser una buena decisión. Hemos establecido una Oficina de Ética para todo el sistema y hemos creado un nuevo sistema de justicia interna. Estamos preparando nuevos mecanismos presupuestarios y exigiendo que los funcionarios superiores presenten información financiera completa.

Un mayor número de mujeres han sido nombradas a puestos superiores en la Organización; el número de mujeres que ocupa esos puestos se ha duplicado con creces en los últimos tres años.

La resistencia al cambio es inevitable, pero unas Naciones Unidas más fuertes y más eficaces redundan en beneficio de todos. Esta es la razón por la que trabajamos con tanto empeño.